Tuesday, February 10, 2009

Amarillo Liberal (Oligarcas temblad)


No estaba pensando en connotaciones ideológicas cuando decidí colocarle el amarillo a mi blog como color de fondo. No obstante, acabo de recordar que fue precisamente el amarillo el color utilizado por el Gran Partido Liberal, rival de los conservadores en aquellos caóticos años del siglo XIX. ¿Lo habré escogido inconcientemente? Probablemente.

Los liberales venezolanos actuales niegan que nuestro Gran Partido Liberal, (Partido Liberal Amarillo), existente desde mediados de la centuria de 1800, haya sido realmente un movimiento político con ideología. La frase célebre de su fundador, Antonio Leocadio Guzmán, en la cual afirmaba apoyar el federalismo simplemente porque los conservadores apoyaban el centralismo, es utilizada por algunos historiadores para demostrar que ambos partidos estaban conformados por oportunistas. Aparte de eso, mi compañero Eduardo Castillo (Sociólogo) afirma que "El liberalismo amarillo era en realidad intervencionismo amarillo".

Más allá de las características personales que tenían los representantes del Liberalismo venezolano, caracterizados muchas veces por su politiquería y sus corruptelas, cabe preguntarse entonces que tan liberales eran los liberales venezolanos de la epoca. ¿Fue acaso Antonio Guzmán Blanco contrario a sus ideas liberales cuando decretó la Educación pública, o simplemente se adaptó a la realidad de un país pobre y agrario a donde no había llegado, aun, la revolución industrial?. Venezuela era en ese entonces un país despoblado, lleno de conucos y haciendas aisladas, sin canales de comunicación. La revolución liberal (que inspiró incluso a nuestros héroes de la independencia) no podía suceder igual en la nueva República. Viviamos en un país bárbaro. La federación sirvió de excusa para que los caudillos regionales convirtieran su Estado en su propio feudo...

Pero no podemos negar, pese a las peculiaridades de nuestro proyecto liberal del siglo XIX al tener que adaptarse a lo concreto, que hubo verdaderos defensores del gobierno limitado en nuestro país. Que tanto los escritos de Tomas Lander, como el documento fundacional del Gran Partido Liberal (redactado por Antonio Leocadio Guzmán, por cierto) y la Declaración de Garantías de Juan Crisóstomo Falcón son netamente, o al menos en gran medida, liberales.

Del siglo XIX podemos decir muchas cosas malas. Fue para nosotros un periodo lleno de guerras, especificamente entre dos bandos irreconciliables (liberales y conservadores) que seguían echándose tiros cuando ya en Europa se hablaba de socialismo. Venezuela era tan atrasada como cualquier exóstico país africano actual, pero con la diferencia de que no existió la inflación durante ese momento histórico, pues, existía el Bolívar Oro y se utilizaban divisas extranjeras dentro de nuestro territorio (considero mejor no extenderse en un tema tan denso...en otra ocasión hablaremos de economía).
En estos tiempos de Socialismo del Siglo XXI, otra invención más para concentrar el poder del Estado en pocas manos, cabe recordar a nuestros antepasados liberales, seguidores de la línea trazada por nuestros fundadores, quienes, a pesar de sus vicios, dejaron un legado muy valioso en lo ideológico, pese a que muchos de sus escritos fueron letra muerta. "Oligarcas Temblad" fue el himno de los liberales, y los oligárcas eran precisamente aquellos que se hacían ricos a costillas de los privilegios otorgados por el Estado, mientras el mismo Estado conservador parecía excluir a las mayorías, tal como han hecho no sólo los "socialistas del siglo XXI", sino también los del siglo XX...


En la foto: una vista del Teatro Municipal (Caracas) construído en el gobierno ¿liberal? de Antonio Guzmán Blanco. Conserva el color Amarillo característico del partido oficial de la época....(foto con derechos de autor descargada de otra página web)

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