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Sunday, January 03, 2021

Entrevista a "El Atorrante", por Rodolfo Montes de Oca

Rodolfo preguntando.
Rodolfo preguntando.

Hay ocasiones en las cuáles hurgamos, sin querer, en el baúl de los recuerdos. Basta con revisar (por ejemplo) tu cuenta de correo electrónico, con la intención de querer limpiar tu bandeja de entrada, para encontrar testimonios de algo que hiciste hace mucho tiempo. 


Durante el proceso borras chistes y cadenas intrascendente. Te deshaces incluso de audios y videos los cuales no eran tan importantes. Pero además, encuentras tesoros.


Algo parecido me ocurrió hace poco cuando encontré esta entrevista realizada por Rodolfo Montes de Oca (ex director de la emisora Humano Derecho, hoy directivo de Provea) a este servidor,  con el fin de recolectar información para uno uno de sus libros sobre anarquismo. Su lectura me animó a reanudar las publicaciones en este blog. Creo que es una buena manera de hacerlo.

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Cuestionario enviado por Rodolfo Montes de Oca al autor de este Blog.


 ¿Cómo llegas al punk?, ¿Tenias alguna banda?

En mi pubertad empecé a escuchar música rock en general, y oía las bandas que le gustaban a todo el mundo, como Metallica o Guns´n´ Roses. En esa época el glam metal de grupos como Motley Crüe (que nunca me gustó) caía en picada, y vino el auge del rock alternativo y el grunge (que si lo averiguas bien, derivan del punk, y tienen su raiz en los años 80). Grupos como Nirvana me llamaron la atención por su actitud que no era la típica de los rockstars, con canciones sencillas que podía tocar cualquiera con conocimientos básicos.

 
Un primer acercamiento.
Un día escuché un especial de los Sex Pistols en la radio y quedé marcado. Recuerdo haber percibido una emoción que estaba entre el humor y la rabia con la cual me identificaba. Entendía el sarcasmo de God Save the Queen sin saber inglés y sin saber el contenido de la letra. Y cuando sientes que algo se parece a ti, buscas más...además sonaba diferente a todo lo que conocía, no era convencional, no lo ponían en la radio. Esa época coincidió con el auge del punk melódico (neopunk) con grupos como Offspring y Green Day, los cuales oí en su momento, pero me concentré en buscar cosas más viejas y atorrantes (risas)

 
En cuanto bandas, a principios del siglo XXI estuve en un grupo llamado G.P.R.
(Golpeados por la realidad) que circuló más por internet que en la calle, pero que llamó la atención de algunos (a veces de manera negativa) por su sonido electro-punk. Era un grupo de punk/hardcore con secuencias electrónicas que fue criticado por eso mismo. Se puede escuchar en el siguiente link. Actualmente ando en una onda un poco opuesta, aunque con la esencia punk. Toco en la banda La Rotunda, que se dedica al joropunk....

¿En esa época existían bandas como Apatía No, Renuencia, Crisis Política, Los Residuos entre otras?, ¿Qué me puedes comentar de ellas?
Hurgando en la feria.

De Apatía No te puedo decir que eran gente muy accesible y que hicieron un gran trabajo de promoción musical y político. A través de ellos conseguí incluso música de otros países, pues, solían intercambiar su música en el extranjero y vendían material foráneo en conciertos y ferias. 


Musicalmente no eran el tipo de hardcore que más me gustaba escuchar, y me parecía que sus letras eran poco trabajadas, pero le echaron un camión de bolas. De Renuencia recuerdo su ideología anti-militar, y me identificaba con eso, pero no tanto con su música que era muy crust. 


Crisis Política no los había escuchado hasta hace poco, y te puedo decir que me llegaron a hablar muchas veces de ellos y su punk industrialoso. 


Los Residuos me parecían tremenda banda, pero no comparto su posición actual pro-gobierno... creo que pasaron del anarquismo al culto a la personalidad (con el respeto de mis amigos oficialistas...

¿Leí en tu blog que llegaste al anarquismo con bandas como los Dead Kennedys, pero en un contexto local como te acercaste al anarquismo? 

Gracias a El Libertario, aunque de manera indirecta. Mi hermano mayor trabajaba en el periódico universitario Letras como corresponsal. y conoció a Rafael Uzcátegui. Un día llegó a la casa con un montón de fanzines y ejemplares de ese periódico anarquista y empecé a leerlo. También yo buscaba información en enciclopedias y cosas así...

¿De los fanzines de la época como Subsuelo Insurgente, Tierra Bajo Tierra, el Alcornoque Subterránea, Amor Libre, la Libertina Insurgente, entre otros que me podrías comentar?

Adivinaron. De ahí viene el titulo del blog. 

 Solo te puedo hablar de Subsuelo y Tierra Bajo Tierra. Tierra Bajo Tierra era interesante porque no solo abarcaba la música, sino otras cosas como la poesía, y a pesar de que salían grupos hardcore punk también escribía gente como Alfredo Escalante y había una columna de jazz. Recuerdo que una vez intenté contactar a la banda Toque de Queda a través de un teléfono que salía en esa revista, y me atendió una doña que al parecer estaba algo enfadada con su hijo punk y decía "el ya no vive aquí" para luego colgar. 


"Subsuelo" era más el formato fotocopiado, y se lo compraba a Roberto (el de Los Calvos) en la UCV...creo que el escribía ahí. Puedo decir también que yo llegué a colaborar con un fanzine llamado Despierta Conciencia y a hacer otro más sencillo (de una hoja) llamado El Atorrante que trataba de ser menos proselitista y más humorístico...

¿Leías el Libertario, que me puedes decir de esta publicación?

Tenía artículos interesantes. Aun reviso los ejemplares viejos y leo artículos que no había leído antes. Debo decir que posteriormente me fui más por el liberalismo que por el anarquismo, y que ya no me identifico tanto con el mensaje socialista libertario. Recuerdo haberles enviado un e-mail (a El Libertario) diciendo que el liberalismo y el anarquismo tenían cosas en común, y en lugar de insultarme, me contestaron de forma cortés. 


Un anarquista es un liberal que rechaza el capitalismo...también es un socialista que rechaza el estatismo. En un sentido amplio, siento que hay socialistas y liberales que son consecuentes con sus ideas, que son incapaces de tolerar el autoritarismo y la concentración de poder venga del lado que sea, y que incluso, pueden llegar a conclusiones similares si no se ponen obtusos, panfletarios y dogmáticos. 
El periodico de los otros libertarios...


¿Alguna vez conociste a viejos anarquistas como Antonio Serrano o Emilio Tesoro? 
De vista y nombre nada más...se que estuvieron en la Guerra Civil

¿Fuiste alguna vez a las Ferias de Cultura Libertaria?

Si claro, hacía mercado y me calaba las conferencias!!!

¿Qué actividades anarquistas recuerdas de esa época?

 

Aparte de la música, que era lo que atraía más a los jóvenes, recuerdo que hacían cine-foros sobre anarquismo, escribían y vendían fanzines, daban charlas sobre cuestiones como la liberación animal, vendían y fabricaban juguetes anti-bélicos, hacían mercados de trueque...eso es lo que recuerdo.


Es todo Rodolfo. Suerte entonces con tu libro...espero te sirva mi información

Thursday, May 18, 2017

Foro: Comunicación y Libertad ¿Existe libertad de expresión?

Siempre me han interesado las ideologías. No obstante, fue hace 10 años cuando decidí, formalmente, incursionar en el activismo. Previamente, mi participación se limitaba a decidir si participaba o no en elecciones. Tenía cierto interés escéptico por el anarquismo clásico, el cual me agradaba, pero me parecía muy utópico. Luego me hice formalmente seguidor de la doctrina liberal. Al ver el rumbo que tomaba el gobierno venezolano, declarandose radicalmente socialista, sin términos medios, supe que el chavismo estaba contra mis principios.

Fue precisamente en esa época que "cerró" RCTV. ¿Por qué las comillas? Porque técnicamente no cerró. Porque ni la sede del canal fue expropiada, ni la empresa dejó de existir. Simplemente el gobierno decidió no renovarle la concesión para transmitir su señal. 

Por supuesto que fue una represalia contra un canal de televisión crítico contra el chavismo. Pero no fue nada ilegal. El gobierno actuó como quién es dueño de un inmueble y decide desalojar a sus inquilinos. Valga aclarar que este último ejemplo se aplica mejor en otros países donde se garantiza el derecho a la propiedad.

Que los gobiernos sean dueños de una señal de radio, televisión y hasta ondas de telefonía celular no es nada nuevo ni único en el mundo. No obstante, ello no significa que sea lo correcto. Algunos argumentan que debe ser así, que sólo el Estado tiene la capacidad de administrar algo tan caótico como el espectro radioeléctrico. Pero cuando se implementó la primera ley de comunicaciones en nuestro país,Venezuela, tan sólo existía una emisora. Esa primera ley sirvió para justificar la censura indirectamente.

¿Se imaginan si Internet estuviese tan regulado como las ondas hertzianas? Sería como Corea del Norte. En el mejor de los casos, hubiese unos cuántos sitios webs privados (muy pocos, seguramente) pero con control estadal indirecto, con poca variedad de contenido. Actualmente en Venezuela el Estado también es dueño del papel periódico, lo cual nos hace volver a la época de la monarquía absoluta, una época en la que la nobleza otorgaba privilegios o permisos sólo a particulares de su preferencia. Obras clásicas como Don Quijote se publicaron sólo porque así lo quisieron los reyes.

Todo esto lo escribo a propósito de un foro en el cual estoy participando como organizador, a realizarse el día 25 de Mayo en Caracas en el IUTAV. Pero a pesar del tema, debo aclarar que no es un conversatorio sobre política, sino por el derecho a ser ajeno a la política. Porque el Estado se mete tanto en nuestras vidas, que no podemos pensar en otra cosa. Vamos a las panaderías (sin pan), nos conectamos a nuestra cuenta twitter, cobramos un cheque, prendemos la tele o vemos una valla en la autopista y todo es política, y en el mal sentido de la palabra.

El foro, organizado por el movimiento al cual pertenezco, no es, sin embargo, un foro libertario. Entre los ponentes hay personas relacionadas con los medios que simplemente han visto como su oficio corre peligro por el simple hecho de querer divulgar otro punto de vista. Unos creen en la objetividad periodística. Otros no tienen ningún remordimiento en ofrecer un punto de vista parcializado pero ¿quién dice que una persona no tiene derecho a expresar su opinión, por más sesgada que nos parezca?¿Acaso debe un gobierno decirnos que opiniones tenemos que expresar? 

La libertad de expresión no incluye sólo opiniones ideológicas. Cosas como la música, el cine, la literatura o los sitcoms pueden ser vetados por un gobierno, aun cuando no expresen opiniones políticas Hitler censuró el arte moderno por "degenerado". Stalin censuró a Anna Ajmátova por no hacer poesía revolucionaria.  Pero este es mi punto de vista, la explicación de por qué decidí organizar este foro. Cada ponente, de seguro, tiene algo que decir al respecto. 

La cita es el 25 de Mayo, en Los Dos Caminos, Mun. Sucre del Distrito Capital. Si vives Caracas, escribe un correo a mlvcaracas@gmail.com y solicita tu inscripción.






Sunday, February 16, 2014

Carta a un chavista crítico (I)

Estimado amigo

Para empezar, quiero que sepas que no uso el término “amigo” como un recurso demagógico. No estoy optando a ningún cargo público, y de hecho, tengo amistades de tu tendencia política. También conozco gente que cortó cualquier vínculo afectivo conmigo o al menos se distanció de mi por mi forma de ver la vida, así como enemigos que me gané de gratis por emitir opiniones incómodas para ellos. Personalmente, no considero correcto quedarme callado para conservar un trabajo o una amistad, aunque entiendo que debe existir respeto. Espero estemos de acuerdo en ese punto.

Reconozco que muchas veces no he expresado mis opiniones de la mejor manera. A veces uno cae en el error de ser ofensivo, lo cual es contraproducente cuando uno quiere convencer a alguien, se tenga o no se tenga razón. Por supuesto, más de una vez me sentí agredido y reaccioné visceralmente. En todo caso, si has sido insultado por alguien que ha dicho cosas como “chavista, muérete” o simplemente te han llamado “Imbécil” te diré algo: me siento igual cuando me llaman “fascista” , “imperialista” o “apátrida”. Creo que nos estamos entendiendo. Ojalá sea así.

Quiero también aclarar lo siguiente. Como seguidor de mi doctrina, el pensamiento liberal, me encantaría conseguir más adeptos e incluso contribuir a que algún día ¿por qué no? ganemos elecciones. Soy sincero. Pero en este momento no me interesa si te conviertes en opositor o liberal. Me interesa que seas crítico, que seas tolerante. Porque soy contrario al socialismo radical, pero te diré algo: respeto sobremanera a la gente que saca sus propias conclusiones, y espero el mismo respeto hacia mi.

Respeto, por ejemplo, a gente como Teodoro Petkoff (seguro lo detestas por venderse al imperio, tengo amigos que lo detestan por ex guerrillero y ñángara) quién escribió un libro como aquél sobre Checoslovaquia, en el cual se oponía al stalinismo y a la rigidez que le enseñaron los comunistas dogmáticos. Mi padre (socialdemócrata) tiene también una frase que me gusta mucho: “el peor “ismo” es el fanatismo”. Se puede ser creyente en una ideología al 100% y a la vez respetar los derechos de quienes disienten.¿No te parece?. Créeme, hay gente que está de acuerdo conmigo cuando hablamos de Adam Smith, pero no entiende ese punto. Me dan pena.

Pero aparte de eso, más allá de nuestra tendencia política, pienso que no debemos permitir la sinvergüenzura. Hay quienes dicen, por ejemplo, que Antonio Guzmán Blanco (el Ilustre Americano, fue bautizado por el Congreso de la época, de forma pomposa y hasta ridícula) era liberal, mientras otros no lo ven así. Pero de haber yo existido en aquélla época, hubiese criticado sus marramucias y corruptelas, aunque le estuviera dando armas al Partido Conservador. Cambia lo de “Partido Conservador” por “La Derecha” y te sonará familiar lo que acabo de escribir. Definitivamente, lo hubiese cuestionado igual, aunque le diera becas a artistas como Arturo Michelena o convirtiera a Caracas en una pequeña París. Espero que aceptes que no cualquier cosa por estar dentro de las líneas de tu partido es buena.

Creo, entonces, que estamos de acuerdo en varios temas: debemos respetar al otro, debemos ser autocríticos y liberarnos de dogmas, no podemos aplaudir todo lo realizado por un gobierno sólo por estar constituido por gente de nuestra organización política. Quiero decirte algo, aunque tengo fe en nuestro entendimiento: no tengo fe en las buenas intenciones del gobierno al cual apoyas, porque tu eres una cosa y el gobierno otra. Porque no siento que pueda dialogar con ministros, congresistas e incluso, con el presidente, haciéndolos entender mi razonamiento. Ganar unas elecciones (no te voy a decir nada de mi posición ante el CNE) con poco más de la mitad de los votos y empezar ofendiendo a los perdedores no es un buen comienzo.

¿Recuerdas la parte de los insultos?. Bueno, tu y yo nos entendemos. Pero hace unas horas vi al presidente Nicolás Maduro catalogando a sus adversarios como insectos, en un discurso donde se supone llamaba a la paz. Es algo que yo no puedo cambiar, porque no soy gobierno, nisiquiera tengo voz ni voto en el parlamento. Y al igual que Nicolás Maduro hay ministros, congresistas, gobernadores y alcaldes poco dispuestos a entender eso del respeto. Al momento de escribir esta carta, hubo un problema en Chacao, y no se a ciencia cierta si fue causado por “infiltrados” o por opositores temperamentales. Pero al menos me lo estoy preguntando ¿tu te lo preguntas o te creiste la versión oficial apenas la escuchaste?. Pero eso sucedió horas después de unas declaraciones presidenciales algo torpes. Internet permite la información libre de rumores, pero también es un inmenso archivo actualizable todo los días. Si no sale ahí, seguramente no existe. Imposible olvidar cuando los recuerdos están en los servidores.

A estas alturas, espero haberte hecho pensar. Quién sabe, posiblemente hayan coincidencias desde nuestras aceras ideológicas. Hay problemas que a ambos nos afectan, como el hampa, la escasez y la devaluación, pero estoy claro: para ti las causas son unas, y para mi son otras. No creo en eso de “cada quién tiene su verdad”, porque la verdad es una sola, la tuya o la mía. El verdadero diálogo, no la negociación oportunista, sino la confrontación productiva de ideas, nos puede ayudar a encontrar la solución al problema, aunque no lo creas. Espero entiendas todo eso, y si no lo entiendes, esta carta no era para ti.Posiblemente te siga escribiendo luego. Saludos

Atte

Ernesto Soltero


Ciudadano de a pie 

Sunday, January 16, 2011

Los Molinos de Don Quijote: Alucinaciones de Izquierda en la U-U-UCV

Les confesaré algo: siempre me pareció que la política universitaria era de lo más aburrida. Nunca me interesé, a pesar de ser estudiante, en el debate de asuntos académicos. En el año 2007, cuando fui un dirigente político juvenil de ligas menores, me fastidiaba sobremanera al ser interrogado sobre temas como la autonomía universitaria. En lo que a mi respecta, más que transformar la universidad (en mi caso, la UCV) me parecía (y me sigue pareciendo) que era el país lo que había que cambiar. Digamos que la política universitaria me resultaba tan tediosa como lo es la “política a secas” para mucha gente.

He comprendido, con el tiempo, por qué la política universitaria me parecía tan somnífera. Nunca fui del tipo de estudiante “apolítico”, porque siempre me ha interesado el tema ideológico. Todo se resume en que, ganara quién ganara, la universidad seguiría siendo la misma, especialmente la mía, que era y sigue siendo pública, sencillamente porque se aplicaban los mismos programas, los mismos métodos administrativos y los mismos métodos de financiamiento, independientemente de quién triunfara en la contienda electoral. Posteriormente nacieron las diferencias: unos quisieron más intervención del gobierno en el Alma Mater y otros lucharon por conservarla como estaba sin proponer nada nuevo. Algo muy parecido al resto del país.


Radiografía de “los dos bandos”

Hablar de una confrontación “izquierda/derecha” en la Universidad Central es bastante erróneo. Si bien, el oficialismo ha asumido la bandera de la izquierda, la oposición no ha asumido la bandera de la derecha, y no porque quiera ocultar sus intenciones, sino porque no se identifica con ninguna posición ideológica y se jacta de ello. El oficialismo actúa como Don Quijote, sólo que no alucina con Molinos de viento, sino con fascistas e imperialistas que quieren privatizar la universidad. Los otros, simplemente están para “defender espacios”, pero están tan interesados en la educación gratuita y el comedor gratuito como sus contrincantes.

Mal que bien, basándose en su ideología, el oficialismo ha propuesto reformas basadas en su postura ideológica, cosa que la oposición no ha hecho, al considerar el tema ideológico algo ajeno a “la casa que vence las sombras”. Fieles a sus ideales, los chavistas han hecho propuestas un tanto descabelladas y populistas como la eliminación de las pruebas internas, las cuales responden, sin embargo, a un problema ex
istente: la mayoría de los estudiantes de la UCV no pertenecen a las clases populares, sino a la clase media. La oposición, no obstante, suele obviar ese tema en los debates, y no propone otra alternativa.

Un diagnóstico errado

El diagnóstico que hacen los oficialistas respecto al supuesto capitalismo implementado desde las aulas universitarias es falso. En primer lugar la libertad de cátedra permite que cada profesor amolde la materia según si criterio. Hay, en teoría, pluralidad de pensamiento. En la práctica, el discurso predominante en las escuelas de la Facultad de Ciencias Sociales es el socialista, moderado o radical, e igual sucede que en algunas escuelas humanísticas, pero no es algo impuesto por la universidad o el gobierno nacional.

Puede que el problema de la universidad sea totalmente lo contrario a la formación de “capitalistas”. No se fomenta la creatividad o el emprendimiento, se forman profesionales cuya aspiración es a tan sólo conseguir un trabajo estable, con quince y último, no importa si es en un Ministerio. Ello no es necesariamente malo si existe la otra opción. Por otro lado, el considerar las evaluaciones una manera de promover la competencia, y por ende, el capitalismo, es algo tan simplón como eliminar las pruebas internas.

La inclusión: una propuesta excluyente

¿Es excluyente la selección nacional de fútbol por no permitir que alguien como yo forme parte del equipo?¿Es excluyente un conservatorio de música por no permitir a gente sin oído rítmico ni melódico estudiar teoría y solfeo?. Son interrogantes tontas, a juicio de mucha gente, y sin embargo, cuando se pregunta si la universidad es excluyente por hacer pruebas internas, muchos responden “si”. Pero si yo no estoy apto para jugar en la selección de fútbol o para ser músico, no debo sentirme inferior por ello. Simplemente no tengo la aptitud para ello.

Es cierto. La mayoría de los estudiantes de la UCV (una universidad pública) pertenecen a los estratos medios y altos. Obviamente existe una falla en el sistema escolar medio y diversificado. Pero hay más: ser un profesional con título universitario no es la única manera de ser alguien, y tanto el gobierno como la oposición insisten en que si. Tener título universitario es como tener un título nobiliario. Ambas tendencias quieren un país de licenciados y doctores, sin comerciantes, sin plomeros, sin electricistas. En el caso gubernamental tenemos una bonita valla publicitaria con una mujer dándole gracias a Chávez porque “antes era artesana, y ahora doctora”.


¿Significa el párrafo anterior un menosprecio a los estudios superiores?. Para nada. Todos tenemos nuestras propias aspiraciones y merecemos ser premiados por nuestros méritos. Tampoco es malo medir el conocimiento, aunque también se aprende más mediante la experiencia. Pero ser un profesional universitario no es la única manera de ser útil, ni es la única manera de adquirir saber, ni es lo único que nos hace merecedores de una vida digna. Gramsci, un gran teórico marxista a quien odié en sexto semestre, debe estar revolcándose en su tumba. Para el, los obreros y técnicos también eran, a su manera, intelectuales, es decir, personas necesarias con una formación de otro tipo.

Y después de tanta crítica...mi postura seudo-liberal

No quiero caer en el “ni-nismo “. He votado por el movimiento estudiantil opositor por la misma razón que he votado por la MUD: soy contrario a los ideales del gobierno, y voto por un sistema plural en el cual gente como yo pueda participar. Pero si nos quejamos de la falta de una alternativa, debemos plantear otras.¿Tenemos los liberales alguna propuesta para “transformar” la universidad?.

No podemos caer en el dogmatismo liberal de que “la solución es privatizar lo que es público”, no sólo porque vivimos en un país pobre, sino porque tenemos un sistema en el cual hay universidades públicas de renombre e institutos universitarios pagos de calidad inferior, lo cual derrumba cualquier argumento del tipo “lo privado es mejor”, el cual podría ser cierto en otro contexto.

La mayoría de los estudiantes de la UCV (el caso conocido por mi) son de las clases media y alta, pero eso no niega la necesidad de incluir más personas de clases humildes. Con ello no quiero decir, repito “que todos deben entrar a la universidad”, o “que el que no estudia en la universidad es un Don nadie”. Simplemente se trata de dar más oportunidades a quienes quieran entrar, y en un país estatizado, lamentablemente, hay que pensar en como dar oportunidades desde el Estado.

La propuesta liberal no dogmática, en un país como Venezuela, en lo referente a las universidades, debe basarse en la búsqueda de otros caminos para financiar los institutos educativos públicos, bien sea a través del patrocinio privado (si, privado) o a través de la creación de ingresos propios, los cuales no deben basarse únicamente en cobrar un bolívar fuerte por semestre. También se propone otorgar becas en universidades privadas a estudiantes de escasos recursos. Todo ello disminuiría considerablemente el gasto público asociado a la educación superior. ¡Basta ya de andar mendigando los impuestos de los contribuyentes o los productos de la renta petrolera. Cuando el Estado gasta, se castiga al ciudadano!. El Estado no regala nada, nos quita, y después reparte. Que lo entiendan los rectores, decanos y dirigentes estudiantiles.

Saturday, December 04, 2010

Principio de simplificación: ¡Eres nazi y no lo sabías!

Hace más de un año escribí, en este blog, una carta abierta a la comunidad RASH de Venezuela. Sin saberlo, estaba criticando uno de los 11 principios de Joseph Goebbels, Ministro de Propaganda de la Alemania Nazi: el Prin­ci­pio de sim­pli­fi­ca­ción y del enemigo único. Lo peor de esas once normas no son sus intenciones "maquiavélicas", sino el hecho de que funcionen, y de que gente considerada defensora de la libertad también los utilice.

He visto en internet muchos análisis a esas 11 reglas propuestas por el ministro Goebbels. Es fácil leer esa serie de normas y encontrar la misma receta aplicada a otros sistemas totalitarios, como por ejemplo, las dictaduras socialistas, empezando por la Rusia de Stalin. No obstante, existen quienes consideran que también esa manipulación se da en sistemas digamos, democráticos, aunque de una manera oculta y sutil, con ayuda de los medios de comunicación privados. Creo, sinceramente, que el ser humano en general, aunque no se haya leído esa "receta" comunicacional tiende a simplificar a sus contrarios, sobretodo cuando le inculcan el fanatismo, algo que ha existido incluso antes de la imprenta, y que no podemos atribuir exclusivamente a esa cajita con pantalla de cristal llamada televisor o a ese receptor de ondas hertzianas llamado radio.

La manipulación mediática existe. Es una verdad tan simple como el hecho de que existen agencias de publicidad y su trabajo consiste en persuadirnos para comprar productos, de la misma manera en que un vendedor ambulante nos trata de vender "ricos chocolates" mientras viajamos en un autobús. No podemos caer, sin embargo, en el cliché de considerar al ser humano una especie de robot cuya voluntad se modifica automáticamente al ver un televisor. Es una estupidez creer que un niño será delincuente en su adultez por ver películas de acción. Más influencia tiene en su vida el núcleo familiar o su círculo de amistades.

Lo que si pueden hacer los medios de comunicación es reforzar, sobretodo cuando hay hegemonía comunicacional de parte de un partido político, conductas que nos pueden inculcar desde la escuela. Por eso el peligro de un Estado paternalista que asume la patria potestad. Quizás me desvío un poco del tema, pero lo que quiero decir, es que la influencia de los medios de comunicación en una sociedad abierta tiene sus limites, y no es igual en un sistema dictatorial. Además, para divulgar ideas de cualquier tipo es indispensable la existencia de un "caldo de cultivo": Hitler no hubiera llegado muy lejos de no haber existido anti-semitismo y baja autoestima en el pueblo alemán.

Pero volvamos al tema. No sólo Hilter, Stalin y otros dictadores han aplicado la fórmula de manipulación goebbeliana. Gente de influencia bastante limitada, opuesta all totalitarismo o la concentración de poder también lo hace. Lo peor es que lo hacen inconcientemente y no se dan cuenta. Y me duele decirlo, son parte de esa minoría política en Venezuela a la cual, digan lo que digan, considero pertenecer: el movimiento liberal. No puedo generalizar, sino caería en lo mismo que critico, pero si conozco muchos liberales quienes lamentablemente, aplican ese principio de simplificación. Vamos a ir por partes.

Muchos liberales venezolanos (hablo en tercera persona plural, porque no soy como ellos) se consideran de oposición, pero no se unen al resto de los opositores venezolanos, es decir, la mayoría, porque no pueden unirse a "otro tipo de socialistas". Allí aplican el primer principio de Goebbels, el de simplificación. No quieren diferenciar entre una izquierda moderada y otra izquierda radical. Pero hay cosas peores: si eres liberal, y haces ciertas concesiones estatistas como seguir financiando la salud o la educación a través del gobierno, sólo por adaptarte a la realidad de tu país, entonces automáticamente perteneces al bando de los "ñángaras", es decir, a la izquierda malévola. La verdad, muchos opositores, aunque se consideran socialdemócratas, están de acuerdo en aspectos como el derecho a la propiedad y la autonomía estadal. No obstante, esos liberales, que lamentablemente ocupan posiciones de liderazgo dentro de nuestro minoritario movimiento, en vez de capitalizar ese descontento dicen "no me uno con socialistas para luchar contra otros socialistas".

Pero hay más. Si bien, me considero contrario a los principios de éste gobierno, considero que hay una insistencia en oponerse al socialismo según un estereotipo. Para muchos liberales (y no todos, porque insisto, no quiero ser goebbeliano) socialismo es sinónimo de estatismo. No hay discusión. ¿Que sucede entonces con el anarquismo de izquierda?¿que sucede con los consejistas, aquéllos comunistas que fueron reprimidos por gobiernos totalitarios de izquierda por creer que eran los trabajadores los que debían apropiarse de las empresas, y no el Estado?. Siempre lo he dicho: el error que siguen cometiendo los socialistas en el poder es confundir Estado y Sociedad. Propiedad social y Propiedad estatal no son equivalentes. Una empresa privada en la cual los trabajadores también son accionistas si es una empresa de propiedad social. Punto.

¿Soy un defensor de la imposición del Colectivismo en detrimento de los derechos individuales?¿Creo en el derecho a imponer "la tiranía de la mayoría"?. No, y mil veces no. Simplemente pienso que entre los derechos inherentes al ser humano está el derecho a asociarse, y que lo colectivo no tiene nada de malo si es algo decidido por nosotros mismos, sin coerción de ningún tipo. Al fin y al cabo, basta con ver la definición de la palabra Colectivo aparecido en el DRAE para darse cuenta de cuan estereotipado y equivocado puede ser el concepto que manejan gran parte de los liberales al respecto. Pero no importa, es más fácil tener discusiones cuando estereotipamos y no profundizamos. Nos ahorra el uso de la energía cerebral.

Pero no crean que sólo estoy en desacuerdo con los liberales dogmáticos e intolerantes . Sigo discutiendo, de hecho, con ciertos izquierdistas que, aunque no se consideran sectarios, siguen criticando al liberalismo, al capitalismo o a la "derecha"(palabra que apesta) no por lo que es, sino por lo que creen que es. Ellos también simplifican a "su enemigo". No creo que eso me ubique en el "centro", porque me considero casi anarquista. Pero de eso hablaré en un próximo artículo


Tuesday, February 10, 2009

Amarillo Liberal (Oligarcas temblad)


No estaba pensando en connotaciones ideológicas cuando decidí colocarle el amarillo a mi blog como color de fondo. No obstante, acabo de recordar que fue precisamente el amarillo el color utilizado por el Gran Partido Liberal, rival de los conservadores en aquellos caóticos años del siglo XIX. ¿Lo habré escogido inconcientemente? Probablemente.

Los liberales venezolanos actuales niegan que nuestro Gran Partido Liberal, (Partido Liberal Amarillo), existente desde mediados de la centuria de 1800, haya sido realmente un movimiento político con ideología. La frase célebre de su fundador, Antonio Leocadio Guzmán, en la cual afirmaba apoyar el federalismo simplemente porque los conservadores apoyaban el centralismo, es utilizada por algunos historiadores para demostrar que ambos partidos estaban conformados por oportunistas. Aparte de eso, mi compañero Eduardo Castillo (Sociólogo) afirma que "El liberalismo amarillo era en realidad intervencionismo amarillo".

Más allá de las características personales que tenían los representantes del Liberalismo venezolano, caracterizados muchas veces por su politiquería y sus corruptelas, cabe preguntarse entonces que tan liberales eran los liberales venezolanos de la epoca. ¿Fue acaso Antonio Guzmán Blanco contrario a sus ideas liberales cuando decretó la Educación pública, o simplemente se adaptó a la realidad de un país pobre y agrario a donde no había llegado, aun, la revolución industrial?. Venezuela era en ese entonces un país despoblado, lleno de conucos y haciendas aisladas, sin canales de comunicación. La revolución liberal (que inspiró incluso a nuestros héroes de la independencia) no podía suceder igual en la nueva República. Viviamos en un país bárbaro. La federación sirvió de excusa para que los caudillos regionales convirtieran su Estado en su propio feudo...

Pero no podemos negar, pese a las peculiaridades de nuestro proyecto liberal del siglo XIX al tener que adaptarse a lo concreto, que hubo verdaderos defensores del gobierno limitado en nuestro país. Que tanto los escritos de Tomas Lander, como el documento fundacional del Gran Partido Liberal (redactado por Antonio Leocadio Guzmán, por cierto) y la Declaración de Garantías de Juan Crisóstomo Falcón son netamente, o al menos en gran medida, liberales.

Del siglo XIX podemos decir muchas cosas malas. Fue para nosotros un periodo lleno de guerras, especificamente entre dos bandos irreconciliables (liberales y conservadores) que seguían echándose tiros cuando ya en Europa se hablaba de socialismo. Venezuela era tan atrasada como cualquier exóstico país africano actual, pero con la diferencia de que no existió la inflación durante ese momento histórico, pues, existía el Bolívar Oro y se utilizaban divisas extranjeras dentro de nuestro territorio (considero mejor no extenderse en un tema tan denso...en otra ocasión hablaremos de economía).
En estos tiempos de Socialismo del Siglo XXI, otra invención más para concentrar el poder del Estado en pocas manos, cabe recordar a nuestros antepasados liberales, seguidores de la línea trazada por nuestros fundadores, quienes, a pesar de sus vicios, dejaron un legado muy valioso en lo ideológico, pese a que muchos de sus escritos fueron letra muerta. "Oligarcas Temblad" fue el himno de los liberales, y los oligárcas eran precisamente aquellos que se hacían ricos a costillas de los privilegios otorgados por el Estado, mientras el mismo Estado conservador parecía excluir a las mayorías, tal como han hecho no sólo los "socialistas del siglo XXI", sino también los del siglo XX...


En la foto: una vista del Teatro Municipal (Caracas) construído en el gobierno ¿liberal? de Antonio Guzmán Blanco. Conserva el color Amarillo característico del partido oficial de la época....(foto con derechos de autor descargada de otra página web)