Friday, May 27, 2016

Hace 39 años profanaron un himno. El mundo no volvió a ser el mismo.


Ocurrió hace casi 40 años. Un single irreverente, con una voz malcriada y potentes riff rock´n´rolleros salió a la venta. Inglaterra vivía la crisis del Estado de bienestar. Pese a la miseria, la nobleza británica seguía mostrando su pompa. Y las estrellas de rock se parecían a la nobleza.
God Save the Queen hacía mofa de la monarquía británica. Tomaba el nombre de un símbolo patrio, para destruirlo. El resultado ante tal sacrilegio fue la censura. Pero el sencillo siguió apareciendo en las listas. Los rankings mostraban un espacio en blanco, pero todos sabían de cual canción se trataba. Llegó al número 2, y le pisó los talones a Hotel California de The Eagles.
Los Pistols no habían inventado nada. Su música estaba inspirada en los norteamericanos New York Dolls, la banda de travestis que había sido también manejada por el promotor Malcolm McLaren. No eran en realidad malos músicos. Tenían el nivel de una banda de rock promedio. Los cuatro acordes del punk eran los mismos cuatro acordes del rock´n´roll primigenio. La vuelta a las raíces.
La voz de Johnny Rotten, criticada por su estridencia e indisciplina, es quizás la característica más original de la banda. No era producto de una incapacidad vocal, sino de la ira. Una ira mostrada con sarcasmo. Este tipo de vocalización es hasta el sol de hoy imitado por miles de agrupaciones del género. Sin esa estridencia vocal, posiblemente no hubiésemos llegado a oír hardcore-punk, thrash metal o grunge. Tampoco yo me hubiese atrevido a profanar el joropo como lo hago con La Rotunda.
Si bien la agrupación se ganó también una fama de agitadores políticos, es bueno recalcar que Nevermind The Bollocks, su único álbum oficial, no es una colección de panfletos contestatarios. Sólo God Save the Queen y Anarchy in the U.k. entran en esa categoría. Nunca hicieron canciones que pudieran catalogarse de "socialistas" o "anti-capitalistas". Su rebelión fue más musical y estética. El solo hecho de tocar ese tipo de música, sin importar la letra, era ya ofensivo.
No tengo nada contra los rockeros progresivos. A diferencia de Johnny Rotten no odio Pink Floyd, de hecho es uno de mis grupos favoritos. Pero de vez en cuando en la música, en el rock, en el arte en general hace falta una rebelión radical. ¿Y qué decir del contenido ideológico de God Save the Queen?¿Está vigente?. Pienso que hay algo peor que la monarquía, y son esos sistemas totalitarios camuflados de democracia, los cuáles se jactan de ser republicanos, pero practican el culto a la personalidad, incluso cuando se trata de difuntos. Sistemas que son administrados por una élite que habla de igualdad mientras vive mejor que el resto de la gente, es decir, como reyes, pero reyes absolutos. Esa gente nos tiene viviendo peor que en la Inglaterra del ´77.

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